VENTANAS DE PVC

El PVC es un material que ha adquirido fama por sus excelentes propiedades térmicas y acústicas.

Sus características hacen que se conserve mejor la temperatura de nuestro hogar aumentando el confort, a la vez que disminuye el coste de la energía que se utiliza para obtenerlo. Todo ello se traduce en un mayor ahorro.

El PVC permite obtener un buen aislamiento acústico, disminuyendo de esta forma el ruido exterior.

Además es un material que conserva muy bien todas sus propiedades a lo largo del tiempo. Con una vida útil media de unos 50 años, se mantiene perfecto frente a factores externos como la polución de las ciudades, la radiación solar o la exposición ambientes húmedos o agresivos como aquellas zonas próximas al mar.

Es un material reciclable y se puede limpiar fácilmente, tan sólo hay que pasarle un paño con agua y jabón.

VENTANAS DE ALUMINIO

El aluminio es uno de los principales materiales con los que se han fabricado ventanas hasta la fecha, debido a su ligereza, durabilidad, facilidad de manejo y mantenimiento.

Pero el aluminio posee también una gran conductividad térmica, lo que en nuestro hogar se traduce en una mayor facilidad de ganar o perder temperatura rápidamente según la época del año.

Estas pérdidas de temperatura hacen que nos cueste más climatizar nuestra vivienda, de forma que aumenta el coste económico al consumir una mayor cantidad de energía con diversos aparatos climáticos.

Por este motivo surge la nueva generación de ventanas de aluminio que incorpora la denominada “rotura del puente térmico”, consistente en incorporar una capa de un material no conductor (generalmente plástico) para separar las caras interior y exterior del perfil de aluminio, impidiendo así las pérdidas de calor y mejorando de forma muy considerable su eficiencia energética.

VENTANAS DE MADERA

La madera es por excelencia uno de los materiales tradicionales más empleados en la fabricación de ventanas. Se trata de un material natural que aporta mucha calidez por sus propiedades aislantes excepcionales y un buen acabado.

El buen funcionamiento de este material va ligado a un mantenimiento periódico del mismo.

EL VIDRIO

El vidrio se debe combinar con los perfiles de la ventana para conformar el tándem que más nos interese conseguir.

Hoy en día ya no se conoce una buena ventana sin un vidrio tipo “Climalit”. Este tipo de vidrio se refiere a un sistema de, como mínimo, dos hojas de vidrio separadas entre sí por medio de una cámara de aire que mejora en gran medida el aislamiento térmico y acústico.

Además, al igual que con las ventanas, las fábricas de vidrio han desarrollado productos para mejorar la eficiencia energética de nuestros hogares, entre los que destacamos los siguientes:

  • Vidrio bajo emisivo: un vidrio con el que reducimos la transmisión o pérdidas al exterior de la energía que empleamos en calentar o enfriar la casa, aumentando así su eficiencia energética.
  • Vidrio con control solar: este vidrio refleja en gran medida la energía producida por el asoleamiento de la ventana, de forma que nos ayuda a mantener la temperatura interior en zonas muy expuestas al sol.
  • Vidrios de altas prestaciones o selectivos: son vidrios que combinan las prestaciones de baja emisividad y de control solar, haciendo que su eficiencia sea máxima.

Además de todos los anteriores, tenemos vidrios con otras características especiales según nos interese: los acústicos, de seguridad, translúcidos, etc.